La Enciclopedia Galáctica hace referencia en muchas de sus páginas a un oscuro orígen para la humanidad: enclavado en una distante estrella, perdida en algun lugar de la galaxia, en un pequeño planeta de tono azulado, orbitado por una gigantesca Luna, colosal en relación con su planeta.
Dice asi mismo, que este planeta está acompañado en su sistema solar por un gigante gaseoso, rodeado por infinidad de anillos, de un tamaño mucho mayor que cualquier otro sistema de anillos encontrado en la galaxia hasta el momento.
Pero por supuesto, esto son solo rumores procedentes de antíguos cuentos de planetas atrasados.
Algunos prehistoriadores trantorianos argumentan que la humanidad tuvo una época en la que su mundo estaba dividido en muchas docenas de naciones, que rivalizaban entre si por el control de los pequeños trocitos del planeta. Un argumento algo estúpido, ¿quién se pegaría por trozos de un planeta, pudiendo viajar a cualquier otro? Un mundo es un mundo, y en la galaxia los hay a miles, cientos de miles si me permiten, o quizá millones si me fuerzan.
Incluso van más allá, y hablan de una época ya oscurecida en la distancia, miles o millones de años atrás, en la que los hombres no eran hombres si no bestias cubiertas de pelo, que zanganeaban en la copa de los arboles. Algunos dicen que tenian muchas patas para poder subir (seis u ocho), otros que tenian bocas llenas de dientes, y algunos incluso hablan de animales totalmente desprobistos de pelo, de dientes, de patas... Similares a orugas escalando en los arboles.
Existe una vieja leyenda en los planetas centrales que habla sobre algo conocido como evolución. Es una vieja teoría que defiende que todas las criaturas descienden de un mismo ser, más simple que todas las anteriores. Si bien es lógico pensar que los humanos se desarrollaron en un único mundo, al igual que todas sus bestias de compañía y de cría, no existe, en la actualidad, año 500 AS (años después de Seldon) o 25.563 T (calendario trantoriano), ningún argumento válido que apoye tales ideas.
Dice asi mismo, que este planeta está acompañado en su sistema solar por un gigante gaseoso, rodeado por infinidad de anillos, de un tamaño mucho mayor que cualquier otro sistema de anillos encontrado en la galaxia hasta el momento.
Pero por supuesto, esto son solo rumores procedentes de antíguos cuentos de planetas atrasados.
Algunos prehistoriadores trantorianos argumentan que la humanidad tuvo una época en la que su mundo estaba dividido en muchas docenas de naciones, que rivalizaban entre si por el control de los pequeños trocitos del planeta. Un argumento algo estúpido, ¿quién se pegaría por trozos de un planeta, pudiendo viajar a cualquier otro? Un mundo es un mundo, y en la galaxia los hay a miles, cientos de miles si me permiten, o quizá millones si me fuerzan.
Incluso van más allá, y hablan de una época ya oscurecida en la distancia, miles o millones de años atrás, en la que los hombres no eran hombres si no bestias cubiertas de pelo, que zanganeaban en la copa de los arboles. Algunos dicen que tenian muchas patas para poder subir (seis u ocho), otros que tenian bocas llenas de dientes, y algunos incluso hablan de animales totalmente desprobistos de pelo, de dientes, de patas... Similares a orugas escalando en los arboles.
Existe una vieja leyenda en los planetas centrales que habla sobre algo conocido como evolución. Es una vieja teoría que defiende que todas las criaturas descienden de un mismo ser, más simple que todas las anteriores. Si bien es lógico pensar que los humanos se desarrollaron en un único mundo, al igual que todas sus bestias de compañía y de cría, no existe, en la actualidad, año 500 AS (años después de Seldon) o 25.563 T (calendario trantoriano), ningún argumento válido que apoye tales ideas.
Retazos de la Gran Enciclopedia Galáctica, MoU





